Las cosas del lenguaje

Una de mis compañeras de trabajo ha denominado este año como “el año del lenguaje no sexista”. Y es que las vacaciones de navidad le han sentado de fábula, ha venido guerreando. Y de paso, nos ha implicado al resto. No es que hablemos especialmente mal, de hecho, probablemente yo soy la que más tacos dice con diferencia, pero ha decidido que hay expresiones que debemos exterminar de nuestro lenguaje cotidiano.

La primera expresión digna de aniquilación es un clásico “¡Qué coñazo!”, que nosotras solemos utilizar demasiado a menudo. Problema: no encontramos un enunciado que se asimile en el significado, nada nos acaba de convencer. Hemos probado con “¡Vaya rollazo”, que es excesivamente cursi y con poco contenido; la posterior fue “¡Esto es un drama (o una tragedia)!” pero uhmmmm, tampoco, demasiado teatrero. “¡Vaya peñazo!”, “¡Qué tostón!” fueron otras de las candidatas, pero… les falta algo.
Total, que el domingo, en una de mis noches sin conciliar el sueño a una hora prudente, a eso de las cuatro de la mañana se me ocurrió que lo mejor era “¡Vaya mierda pinchá en un palo!” como sinónimo de “¡Qué coñazo!”. A mi me convencía, estaba segura de haberlo logrado, pero en nuestra pequeña asamblea a la hora del desayuno, la propuesta no cuajó, principalmente porque mierda es un sustantivo femenino. En fin… que seguimos a la busca y captura de nuestra frase expresiva a la par que no sexista.
Veo complicada esta batalla, sobre todo porque los tacos los utilizo por su vehemencia y transgresión, las palabras malsonantes también contienen pasión y fuerza. La siguiente que se anuncia es la aniquilación sin compasión de “¡Qué putada!”, que me temo, será aún más difícil que las que nos ocupa estos días.

Se aceptan propuestas.

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Desayuno con diamantes

Viernes. Otra vez cabreada al trabajo. Razón: síííí, de nuevo las Cartas de los Lectores del periódico 20 minutos. Una de ellas, titulada “Crucifijos fuera de las escuelas”, no era lo que parecía en su titular sino que su autora defendía que “Ahora bien, el Tribunal de Estrasburgo se refiere únicamente a la presencia obligatoria de crucifijos en las aulas, pero no a la presencia democráticamente decidida, por mayoría. El procedimiento a aplicar podría ser el siguiente: si nadie reclama, se seguiría la tradición del centro, dejando las cosas como hasta ahora. Cuando haya alguna reclamación, se someterá al criterio de los alumnos, que por votación decidirán demcráticamente si se mantiene o no. De esta manera, las minorías aprenderán a adaptarse a las tendencias mayoritarias. Esto en cuanto a los colegios del Estado, puesto que los privados han de poder establecer las reglas según su ideario”.

Si es que los peperos son todos iguales, porque no necesito ver a la señora meter la papeleta en la urna para saber lo que vota religiosamente. Se les llena la boca con la palabra DEMOCRACIA, de la cual desconocen su completo significado y lo pervierten, además de pasarse por el forro el respeto a las minorías. Isabel Cortés, “premio carta a la tolerancia”, ha pasado por alto que la finalidad intrínseca al concepto de democracia es la de salvaguardar los derechos de las minorías, derecho que muchas veces se viola impunemente por el “bienestar mental” de la mayoría, que esto de respetar la diversidad se nos da un poco mal. Si es que pasa no sólo con la religión, sino con la orientación sexual, la política, la actividad económica que desarrolles… y cualquiera que viva bajo unas normas diferentes a las establecidas (pero siempre desde un punto legal y sin hacer daño a nadie, eso se da por entendido).

Pero mi indignación no acababa aquí, sino que una persona llamada Maite, firmaba otra carta que me daba risa, trataba el eterno debate sobre la inmigración: “[…] en mi entorno tengo amigos inmigrantes que actualmente están en la misma situación económica que yo y gozan de unas ayudas que yo, por ser española, no tengo.
Creo que España es un país que no trata tan mal a los inmigrantes como se dice o se hace ver. Sí es cierto que existen empresas que los explotan; yo, personalmente, también me he sentido explotada por alguno. ¡No dramaticemos, por favor!”

Total, que nuestros vecinos inmigrantes, deberían darnos las gracias con la mano en alto cada mañana por dejarles permanecer en Arriba España, así como no se nos ocurre para nada fomentar una solidaridad obrera y reivindicar derechos laborales tan antiguos como el pan. Ellos que vayan por su lado (llevándose todas nuestras ayudas caritativas de este, nuestro país) y nosotros, que también nos explotan, por otro. El “enemigo” común, si es que hay que llamarlo así, no es el empresariado (alabados sean) que se aprovecha de la coyuntura economica y de la vulnerabilidad de ciertos colectivos, sino que la culpa es de los inmigrantes. Si es que esto… ya lo sabíamos todos.

Maite, guapa, ¿por qué no me haces un favor? Móntate en una patera y luego cuéntame la experiencia por carta. (¡Andaaaa! Qué buena idea para el programa 21 días.)

PALABRAS

Unas pocas palabras en tu oido diria.
Poca es la fe de un hombre incierto.
Vivir mucho es oscuro, y de pronto saber no es conocerse.
Pero aun asi diria. Pues mis ojos repiten lo que copian: tu belleza, tu nombre, el son del rio, el bosque, el alma a solas.
Todo lo vio y lo tienen.
Eso dicen los ojos.
A quien los ve responden.
Pero nunca preguntan.
Porque si sucesivamente van tomando
de la luz el color, del oro el cieno y de todo el sabor el pozo lucido,
no desconocen besos, ni rumores, ni aromas;
han visto árboles grandes, murmullos silenciosos, hogueras apagadas, ascuas,
venas, ceniza,
y el mar, el mar al fondo, con sus lentas espinas,
restos de cuerpos bellos, que las playas devuelven.
Unas pocas palabras, mientras alguien callase;
las del viento en las hojas, mientras beso tus labios.
Unas claras palabras, mientras duermo en tu seno.
Suena el agua en la piedra. Mientras, quieto,
estoy muerto.
“Unas pocas palabras”. Vicente Aleixandre
Jugando a la ruleta rusa con las palabras, ese juego que puede matar (aunque no físicamente), que reconoce como ganador engañoso a quien pronuncie la palabra más afilada cargándose al interlocutor, dejándole sin más balas que disparar, cuando las palabras atraviesan como una estaca, cuando a veces no hay ni que pronunciarlas para aguijonear y dejar k.o.
También hay palabras que nos levantan del más profundo de los agujeros; que nos calman, palabras que funcionan como un tirón de manos hacia delante, alentadoras, que nos esperanzan como una respiración boca a boca y, otras, que nos quitan la vida sacudiéndonos como una alfombra, despojándonos de dignidad, desnudándonos, humillándonos, inquietándonos, asaltando como ladronas lo poco que nos pudiera quedar de motivación, exterminando las ganas de quererse, aquéllas que acabaron con el reconocimiento y la protección profesada, las que nos culparon y nos hundieron en el pozo sin agua.
Hay palabras entregadas con cariño, hechas de polvo de estrellas fugaces entremezcladas con pétalos de gran variedad, palabras coloridas, con muchas vocales, arrullos que llegan con la espuma de las olas y la brisa marina.
Palabras que no se saben pronunciar, las que extraviamos, de las que se desconoce el significado, las olvidadas, las que no llegaron y eran necesitadas. De aquellas palabras arrojadas a traición para herir; de las grabadas en la memoria que prometían hasta lo imposible de atisbar, aquello que ni intuyes. Palabras que pretenden convencer cual encantadoras de serpiente; palabras que salen de las entrañas para bien o para mal, palabras que mienten, palabras impregnadas de sinceridad, acompañadas de asertividad, inesperadas y sorprendentes, gratificantes…
Palabras que no quisiste pronunciar pero salieron vomitadas, imparables, destruyendo a tu alrededor y que no creíste tuyas al escucharlas.
Pronunciadas o no, las cosas nunca volvieron a ser igual, esculpidos por el tiempo como la talla de los troncos de los árboles.

Un ejemplo muy queer

[La Teoría Queer es una hipótesis sobre el género que afirma que la orientación sexual y la identidad sexual o de género de las personas son el resultado de una construcción social y que, por lo tanto, no existen papeles sexuales esenciales o biológicamente inscritos en la naturalezahumana, sino formas socialmente variables de desempeñar uno o varios papeles sexuales. (http://www.wikipedia.org/)].

Estos días me han tocado bastante el pie (la moral) los medios de comunicación y las frases de algunas personas hablando del caso Semenya.
De estas cosas de la vida, que me suceden muy de vez en cuando, que tuve un par de veces el MARCA (prometo que no es lo que parece) entre mis manos, además de leer alguna noticia sobre lo mismo en medios más generalistas. Los adjetivos que definen las crónicas sobre el triunfo de esta deportista son: ofensivas, patéticas, de una idiotez y cavernicolismo extremo. No hay nada como ser mujer, negra, atleta (por lo tanto con musculatura muy desarrollada), con rasgos faciales duros, que encima gana una medalla de oro, para que te llamen marimacho, hermafrodita o yo qué sé. Estaría bien que la gente que lee las noticias lo haga diccionario en mano, porque tanto término sexual de dudoso significado, puede llevar a equívocos por la confusión en el uso de los conceptos. Y el desencadenante de la cuestión es que ha ganado una medalla de oro una CHICA con un aspecto masculino. Ya sabéis, si no eres rubia, blanca, con una melenita cuidada, con una sonrisita estúpida y con pendientes, ¡ya está! Eres sospechosa de ser un chico.
A mi que me gusta subirme en todos lados, que ya se lo decía mi maestra a mi madre, que yo era un perico, calificativo que me traía grandes regañinas en casa porque las niñas no podíamos hacer lo mismo que los niños, y claro, que así llevaba la ropa, siempre hecha un desastre… ¡buf! Soy una superviviente a los embates del género, jejeje; para qué negarlo, que soy un pelín macarrilla y tengo mala leche, es decir, soy masculina en algunas de mis actitudes. ¿Merezco una prueba de sexualidad o de género? (Porque encima, los periodistas se expresan mal cuando se trata de estas cuestiones). Tal vez baste con bajarme los pantalones cada vez que alguien lo dude por el motivo que sea (en referencia a la anécdota que cuentan en todos los periódicos sobre Caster Semenya).
La sudafricana, campeona del mundo de atletismo en la modalidad de 800 metros, merece el mismo respeto que otros campeones por parte de todos los medios. Hágamos un repaso de “lo que no se debe hacer”:
– El Mundo publicó “¿Ganó ella o él?” “Pendiente de un control para determinar su verdadero sexo”. Y comenzaba la noticia: “A la chica, o lo que sea, hay algo que le motiva más que el atletismo…”
– El periodista de El País comentaba cómo “la adolescente surafricana que parece un chico y corre como un hombre con toda la barba[…]”.
– ABC fue menos incisivo, pero ponía la nota central en su titular: “Semenya redobla las sospechas con una abusiva victoria en 800″.
– Por supuesto, La Razón dando por culo, que es lo único que saber hacer : “Semenya, un oro muy sospechoso”, titulaba.

Total, que Semenya está pendiente de los análisis por parte de la Federación Internacional de Atletismo, que han llamado “control de feminidad” y, hasta entonces, su oro queda en entredicho. Hoy mismo leía que que los análisis previos al Mundial de Berlín, Semenya tenía una tasa superior de testosterona a “lo normal” en las mujeres, ¿Y? ¿Qué pasa? ¿Nadie ha oído hablar de las disfunciones hormonales? O a lo mejor ni siquiera es disfunción, sino que simplemente eso: tiene una tasa superior y punto. ¿Por qué sacarlo de quicio cuando ella reafirma una y otra vez su identidad de género como MUJER?
En cualquier caso, todos estos calificativos ofensivos, se gestaron mucho antes de conocer los resultados de este famoso test de sexualidad, al que más de uno merecería someterse.
Otro caso más, esta vez en el deporte, que da más importancia a lo que tenemos en la entrepierna y a lo que dictan nuestras hormonas que a cualquier otra cosa. La categorización en función del sexo continúa siendo vital como medida de control, no vaya a ser que se nos escape alguien de esta jaula con reglas sociales/sexuales restrictivas establecidas, que no sé por qué siempre les da muuuuuuuuuuucho miedo.
Perdón si no he sido suficientemente femenina…

REFLEXIÓN SOBRE EL HISTRIONISMO

“Las personalidades histriónicas tienen como rasgo fundamental de su carácter la búsqueda de atención exagerada, la demanda continua de apoyo, la necesidad insaciable de aprobación. Suelen ser muy emotivos, impresionables, sugestionables e influenciables. Tienden a la teatralidad y la fantasía, no suelen tener un gran relieve en el terreno racional y sí en lo creativo e imaginativo. Tienen muy escasa tolerancia a las frustraciones y reaccionan a ellas de una manera muy intensa y dramática. Valoran mucho la apariencia, son personas muy seductoras y atractivas que erotizan siempre las relaciones interpersonales”. http://www.elmundo.es/yodonablogs/2006/05/31/miscircunstancias/1149064078.html

Iba a escribir sobre la película que ví la semana pasada pero este fin de semana leí un artículo que tenía cierta relación con la noticia que he visto colgada en Público cuyo titular rezaba así: “Un arzobispo británico alerta de que Facebook y MySpace inducen al suicidio”. Automáticamente, mi atención se desvió hacia mis contradicciones con el Facebook. Sin leer el groso del texto puedo imaginar a los curas criticando las redes sociales de Internet, su desvergüenza y su cruzada contra la decencia moral (habría que definir el concepto para saber a qué llamamos decente unos y qué es decente para otras, pero esto podría dar lugar a varios post de este blog y ahora mismo prefiero centrarme en otro tema).
Suicidios se han llevado a cabo por diversos motivos, desde tiempos inmemoriables, por supuesto antes de que apareciera Internet (para quien tenga interés, muy recomendable “El Suicidio” de Durkheim, un clásico de la sociología). La cuestión es que algunas redes también se convierten en grupos de presión contra dictámenes eclesiásticos y de otra índole, de ahí que las capas religiosas levanten su espada prejuiciosa contra este fenómeno. La noticia, mirando lo concreto, informaba que un adolescente británico se había suicidado después de un violento suceso por parte de “sus amigos”, que publicaron comentarios despectivos sobre él; y eso en la adolescencia, ya se sabe, te hunde.
Los sacerdotes aún no se han enterado de que el feisbuk funciona como la vida de los pueblos, donde el arco límite entre el ámbito público y privado se desvanece, con todo lo negativo que eso conlleva. Tiene gracia porque hay gente (pa tó) que no compartiría ciertas intimidades en la vida real pero en la virtual de su feisbuk expone todo tipo de fotografías entre su red de amigos (o amigos de sus amigos, es decir, que ni les conoces de vista), a veces gente que no tiene grandes habilidades para las relaciones interpersonales pero tras el ordenador informa de su estado de ánimo diario a todo quisqui, como si fuéramos terapéutas haciéndole el seguimiento. Me sorprende este tipo de comportamientos, de hecho, a veces, no doy crédito, pero vamos, que no soy la primera que habla de ello ni muchísimo menos.
Este fenómeno relacionado con la construcción de la identidad a través de “lo que los demás ven de mi” lo han acuñado como extimidad, un término que el psicoanalista francés Jacques Lacan utilizó por primera vez (aunque no con este sentido). Como todos los términos antagónicos, la extimidad no se puede definir sin el concepto de intimidad, este término tan denostado en la actualidad pero tan valorado por la que aquí suscribe. La curiosidad que me inspira la consecuencia directa de mostrar algo que se presupone íntimo en una ventana, es que justamente pierde su carácter íntimo, para ser éxtimo. A través de esta conmutación, se busca la valoración (positiva) de los demás en función de lo expuesto en el escaparate y, al hacerlo, tú mismo construyes de otra forma lo que está dentro, lo íntimo.
La introspección no está cotizada, por eso estas cosas virtuales tienen un punto muy perverso. En las redes (la única que conozco es feisbuk, y no en profundidad), la popularidad (como en los programas del corazón) o el caché te la ofrece el número de amigos que consigues agregar, es decir, cuantos más amigos parece que tienes, más valorado o aceptado demuestras que estás, así que hay usuarios que tienen ahí metido de todo, desde gente que han visto dos veces en su vida, amigos de la infancia con los que no hablan desde hace años (por algo será) o amantes de una noche de borrachera, que hasta les ha costado recordar el nombre, por no nombrar a la panda de desconocidos que quieren ser tus amigos y no sabes ni por dónde aparecen… Todos agregados, porque claro… tener cincuenta amigos no mola, pero ¡tener doscientos! Guaaaaoooo! Es otro nivel, sin duda. Y yo me pregunto, ¿pero lo realmente valorado en algunos sectores (materialistas) no era la exclusividad? Pues no, pues no, ahora lo que se lleva es coleccionar colegas, como si no costara.
El otro aspecto que también da caché es el de las fotos, cuantas más fotos exhibi(mos) mejor estatus tendremos en nuestra red social. Mi conclusión es que al igual que es importante no ser undonnadie terrenal, parece también importante no serlo en la red social y eso al final es presión ¿virtual? (pero real). ¡Ay! Me sigo felicitando por haber superado la adolescencia, qué difícil lo tienen nuestros chavales de hoy en día y aquellos que a pesar de ir camino de los cuarenta siguen igual, impermeables al tiempo mentalmente.
Y digo yo… ¿realmente se ha incrementado la comunicación? Comunicación entendida como calidad de una relación… Por ejemplo, siempre me ha llamado la atención aquellos comportamientos que me parecen casi compulsivos, de llamadas desde el teléfono móvil sin ningún objetivo concreto, el hablar por hablar, las conversaciones de besugos, el cotilleo, el intercambio de palabras con quien sea mientras espera impaciente en cualquier lugar por aquello del tiempo muerto…
Decía un profesor de mi facultad, jubilado ya, que los móviles no habían mejorado la comunicación humana, sino que lo único que había aumentado era el nivel de cotilleo. Y ¡joder! Después de unos años me he dado cuenta de que tenía razón, que no ha aumentado la calidad de la comunicación entre personas sino más bien todo lo contrario. Cuántas veces nos ha ocurrido que estamos con alguien compartiendo un rato, un café, un DVD, un paseo… ¡y más de la mitad del tiempo se lo ha pasado hablando con otras personas por teléfono! Conmigo desde luego no se ha comunicado, bueno sí, me ha comunicado su desinterés porque otra cosa no me ha llegado. Y digo yo, pudo haberme avisado con un mensaje al móvil, porque si lo sé, la que intenta no perder su tiempo en tal “compañía” soy yo.
De todas formas, ejemplos de extimidad los hay a patadas por doquier, no hay más que escuchar algún programa de televisión estilo “Diario de Patricia” o bien abrir cualquier revista de prensa rosa. Pienso que el punto a favor que percibo es la posibilidad de destruir algún prejuicio mediante la extimidad, como los casos de personajes conocidos que salen del armario, que dan fuerza a muchas otras personas que no se atreven a dar el paso o ejemplos de caras conocidas que confiesan sufrir enfermedades raras y que ante esa exposición de lo íntimo, puede dar lugar a que se investigue o se dé a conocer ese tipo de padecimientos.
Ciertamente, en ocasiones este blog también puede ser un ejemplo de extimidad, entre otras cosas, porque no he pretendido lo contrario, si no tendría los escritos guardados celosamente debajo del colchón, como antaño. Pero es verdad, que la pantalla del ordenador no refleja mejillas coloradas, ni risas nerviosas, ofrece un cierto desapego emocional ante quien lo pueda leer y es el cajón donde puedes expresar sin ser vista. Todo ello bajo pseudónimo, así semos.
Si queréis profundizar en este tema, una opción puede ser el ensayo “La intimidad como espectáculo” de la antropóloga argentina Paula Sibilia, publicado en Fondo de Cultura Económica. Ella asegura que “Lo que ha sucedido es que ha cambiado la forma en que nos construimos como sujetos, la forma en que nos definimos. Lo introspectivo está debilitado. Cada vez nos definimos más a través de lo que podemos mostrar y que los otros ven. La intimidad es tan importante para definir lo que somos que hay que mostrarla. Eso confirma que existimos”.
Mmm, es para tener miedo, ¿o no?

 

Discusiones sobre la crisis (otra vez)

Después de una comida familiar, ¿qué toca? Pues discutir, pasa en las mejores familias. Los temas suelen ser variados, aunque la política suele ser muy recurrente. En este caso concreto, surgieron las alternativas de la crisis económica y lo irreal de las propuestas socialistas-comunistas. Afirmaban que su fracaso estaba demostrado en más de una experiencia (Rusia, Rumanía…). Lo que se suele sacar a flote en menos ocasiones es el desastre de nuestro sistema capitalista neoliberal, que parece perfecto y, sin embargo, nunca ha habido tanta pobreza como en la actualidad ni tantos millones de personas muriendo, literalmente, de hambre en el mundo. Dicen que los países ricos son cada vez más ricos, habría que ver quién se está quedando toda esa riqueza en nuestro Primer Mundo, que se lo pregunten a los cuatro millones de parados españoles, por ejemplo, a ver qué respuestas barajan. Han sido muchos los beneficios empresariales en los años anteriores, mucha felicidad productiva gracias a los trabajadores pero de eso, los obreros y obreras no hemos visto apenas nada en nuestra saca, excepto nuestro salario mensual y, con eso, solemos estar más que satisfechos, si es que conseguimos llegar más o menos a final de mes; y si no, pues la coyuntura económica nos ofrecía puestos de trabajo con los que pluriemplearnos. Ahora ni lo uno ni lo otro. Me han contado, personas muy cercanas, que ha sido bastante normal que en algunas empresas los asalariados han aceptado un porcentaje de decremento en su sueldo a cambio de dar por finalizado el despido de más compañeros y, por supuesto, evitar sufrir esa situación en carnes propias. Se admite la medida por el bien común.

Parece bochornoso ver cómo todas estas cosas están sucediendo, esto no es lo peor, es más, parece una orden bastante aceptable en contra de todos los abusos patronales que se están cometiendo en pro de salvaguardarse de la crisis; mientras que la clase trabajadora, estamos temblando de miedo y hasta damos las gracias por poder mantener nuestro empleo y poder continuar siendo explotados por los mismos, porque plantearnos en este momento reivindicar alguna mejora laboral en nuestro sector, ni se nos ocurre. No me extraña, no está el horno para bollos. La otra realidad es que hay empresas que han aprovechado esta situación para “librarse” de algunos trabajadores y reducir costes, bien porque empresarialmente se veían favorecidos, o porque son asalariados con los que no estaban contentos, por los motivos que sean.
Me comentaban también estos días, que a veces, los propios trabajadores generamos las necesidades en las empresas. Me decían que en una empresa se habían acostumbrado a que los trabajadores hicieran horas extras, porque a los curritos les venía bien ese dinero extra (al menos era un lugar donde las horas extras se pagan) y ahora era difícil que en la empresa no plantearan a los trabajadores quedarse más tiempo de su jornada habitual y no todos estaban dispuestos a hacerlo, porque entre los individuos, cada uno tiene sus prioridades (que puede oscilar entre ganar dinero, o poder dedicarle tiempo de calidad a la familia, o puede ser que sea pasar el tiempo viendo películas en el sófá de tu casa). ¡Hay de todo! Igual que disfrutar bajas laborales que realmente no necesitas, pero bueno… caraduras los hay en todos los sitios, entre los trabajadores y entre el empresariado.
Ya sé que no he contado ninguna novedad, ni nada del otro mundo. Tal vez unas propuestas un poco más concretas por parte de los teóricos de un sistema económico alternativo al actual, alejarían muchos fantasmas que asustan a la gente que no apoyaría un paso como ése, pero inexplicablemente, apuntala un sistema económico tan desigual y destructivo como el actual. Se suponía que la panacea del capitalismo era que generaba más fortuna que cualquier otro sistema estudiado. Bien, una vez que se ha demostrado que eso no es así, que el capitalismo genera dinero, sí, pero favoreciendo a los mismos de siempre… estaría bien explorar otras fronteras. No perdemos nada, quiero decir, no más de lo que ya no tenemos.

STAMOS TO2 LOKOS

Sos tan fashion siempre en el molde.
No te queres perder nada
y te perdiste de todo.
It’s okay, It’s okay, esta bien…
Sos tan fashion
Siempre en buena compañía
No te diste cuenta
y te perdiste la mía.
It’s okay, It’s okay, Está bien…
Estás tan in
que no encontrás la salida
imperio insoportable
que ya es tu vida.
It’s okay, It’s okay, esta bien.
Sos tan Glam que te sentás de dorapa
y con las nuevas tendencias
sos más papista que el papa.
Estás tan guau, estás en el tapete
y no querés que nadie te baje el copete.
It’s okay, It’s okay, Esta bien…
Allá vos, aquí yo
cuando quieras yo te espero
Hay mucha gente Caminando sola por la ciudad
nadie los mira
pero vos y yo sabemos que están
porque te cuesta tanto ver que sos uno más…
Hay tantos sueños
caminando ciegos por la ciudad
nadie los mira
pero vos y yo sabemos que están
porque te cuesta tanto ver que sos uno más
Uno más, uno más, uno más
Sos tan facho, siempre de uniforme
Haciendo tanto esfuerzo tu voluntad es enorme
Tu moderno, es tan antiguo
Y tu odisea en el espacio tan 2001.
Termino.
It’s okay, It’s okay, esta bien
Está bien, está bien, it’s okay.
Todos de blanco ahora todos de azul
Mañana todo amarillo, pasado todos de tul.
Sos tan fashion, sos tan facho
It’s okay, It’s okay, It’s okay, It’s okay
Está bien, está bien, está bien, está bien
Kevin Johansen. SOS tan fashion
¿Será una fiebre? ¿Será una locura colectiva pasajera? ¿Será que las personas se sienten muy solas? ¿O será que tienen mucho tiempo y ganas de perderlo? ¿Será la base de una nueva forma de comunicación humana? ¿Será que ya no entendemos la amistad en la que no medie una pantalla, ya sea de móvil o de ordenador? Noooooo, ¡es el feisbuk! (Facebook para los entendidos).
Quién iba a decir que tener una red de amigos por Internet, y no en una base de datos cualquiera, fuera a ser lo más cool y lo más in de nuestro tiempo. El Jueves publicó su particular crítica a esta web donde se encuentran millones de usuarios de todo el mundo. Y sí es cierto, hoy me he registrado, sí, he caído, a pesar de haberme resistido durante muuucho tiempo, he sido débil. ¿Por qué no te haces del feisbuk? Porque no tengo tiempo para tonterías, contestaba yo tan magnánima… ¡Si tengo un blog y últimamente ni lo actualizo! ¿Qué voy a hacer yo con un feisbuk de esos? Y sí, está todo el mundo que te puedas imaginar, increíble, están tus amigos “los intelectuales”, tus amigos “los frívolos”, tus amigos “paso de todo”, tus amigos “comprometidos con otro mundo es posible”… TODOS. Está pasando casi lo mismo que hace unos años con los móviles, si no tienes móvil, no tienes amigos, no te enteras de los cambios en las quedadas, por ejemplo… y ahora pasa algo parecido con el feisbuk, ese lugar donde la gente se dice cosas sin trascendencia, donde se informa del estado de ánimo como si nos importara a los demás, ejem, amigos míos, sí me importáis pero prefiero llamaros o compartir un café, que algo no me acaba de convencer, por mucho que el fantástico me diga que esto engancha y que tengo que descubrir un montón de posibilidades que ofrece… Bueno… será verdad, si yo no pongo en duda sus palabras, pero de ahí a convencerme… está por ver. Luego, tengo un amigo, querido compañero incansable, que me ha enviado varias fotografías exclusivamente para que las cuelgue en el feisbuk, y las sustituya por la maravillosa playa de mi pueblo que ilustra “Mi perfil”. La verdad que son buenas, pero antes de inscribirme en el feisbuk, no se le había ocurrido mandármelas, ¡hay que joderse!
También me han dicho que de esta forma pueden localizarte antiguos amigos del colegio o personas con las que simplemente te has cruzado en algún momento de tu vida, jeje, espero que eso no sea cierto, por saneo mental, más que nada, si no están ahora en mi vida, es que no las quiero en ella, creo que está claro.
En fin, compañeros y compañeras, abandono Sion, ya que estoy a punto de descubrir el “maravilloso mundo feisbuk”, ése del que tanto he oído hablar y que ha secuestrado tantas almas, dejándolas perdidas en Matrix. ¡Ah! Ahora entiendo la película…

Grisélidis Réal

“La prostitución es un arte, un humanismo y una ciencia”
Grisélidis Real. Escritora, pintora y prostituta suiza
31 de mayo de 2005 es la fecha de la muerte de Grisélidis Réal. Tal vez este nombre no os diga nada, o tal vez ya habéis podido degustar el brillante documental de Harmonía Carmona, titulado Muerte de una puta (2005), que tiene como hilo argumental la vida y vicisitudes de Grisélidis. Murió en Ginebra y fue la prostituta más célebre y mediática de Suiza. En las últimas semanas ha vuelto a ser noticia en su tierra y os contaré el motivo a través de las palabras de los miembros de Aspasie, asociación suiza, fundada por la propia Grisélidis Réal y que trabaja por los derechos de las trabajadoras/es del sexo:
“Tras el anuncio por las autoridades de la Ciudad de Ginebra que el cuerpo de Grisélidis Réal será trasladado al “cimetière des Rois” (cementerio de los Reyes), una virulenta polémica se ha desarrollado.Varias personalidades que han marcado la vida de Ginebra y de otras partes del mundo descansan en este cementerio: políticos, artistas, filósofos y entre ellos algunas mujeres (pero muy pocas). Desde hace dos semanas, artículos, cartas de lectores, mensajes en los blogs, emisiones en la radio, etc. han aparecido todos los días. Algunas personas están indignadas, horrorizadas por la idea de que una prostituta sea enterrada en el mismo lugar que Calvino y otras personalidades. Estos comentarios están generalmente moralistas o despectivos. Otros creen que es justo que Grisélidis descanse en el “Père Lachaise” de Ginebra para honrar a su extraordinario compromiso humanista contra todo tipo de opresión, a su obra literaria y artística, y a su lucha por los derechos de todas las personas prostitutas de todo tipo y origen.La última voluntad de Grisélidis fue la de ser enterrada en este prestigioso lugar. Deseaba que el epitafio en su lápida sepulcral dijera: “escritora, pintora, prostituta” para sostener la lucha por el respeto y la dignidad de los trabajadores y las trabajadoras del sexo.La obra de Grisélidis es conocida en Ginebra, pero pocas personas saben cómo ella ha inspirado, animado, apoyado las luchas en otros países.
Sería un placer si pudiera enviar su opinión (en su idioma) al encargado del Departamento de la Cultura de la Ciudad de Ginebra:
patrice.mugny@ville-ge.ch con una copia al alcalde de Ginebra manuel.tornare@ville-ge.ch y al Centro Grisélidis Réal centregriselidisreal@gmail.com.”
La mejor manera de conocer la biografía de esta incansable mujer y de acercanos al lejano mundo que puede parecernos el tímido movimiento organizativo de prostitutas en Europa, puede ser mediante Muerte de una puta, película documental de una sensibilidad exquisita e incluso buena fotografía que te arrastra por paisajes fuera de lo común: prostitutas de Bélgica, Suiza, Italia y España que comparten con Grisélidis Real la fortaleza para reivindicarse como trabajadora del sexo y no morir en el intento, rompiéndote los esquemas. Personas que narran su experiencia en la prostitución y que militan en asociaciones de toda Europa trabajando por el reconocimiento de derechos del trabajo sexual. Para quitarse el sombrero es la resuelta y atrevida entrevista de Harmonía a Sonia Verstappen, que trabaja ofreciendo servicios sexuales desde una vitrina de Bruselas: “Si pudiese cambiaría muchas cosas de mi vida, pero no mi profesión”. Sin tapujos.
Si deseas sumergirte en la vida de Grisélidis Real, puedes leer su novela autobiográfica “El negro es un color”, Ediciones Bellaterra.

La caja tonta

La caja tonta, esa gran desconocida, está dejándolo de ser en las dos últimas semanas. Por circunstancias que ahora no voy a aclarar, amenizo las noches hasta altas horas con el televisor encendido, una ocupación que hacía muuuuuuuuuuucho que no desempeñaba. Por este motivo, no dejo de sorprenderme, y no sé si esto es bueno o malo. La capacidad de ser sorprendida por lo que otros ven habitual creo que es muy sana pero no las inspiraciones que me dejan muchas veces boquiabierta. Y os hago un resumen. He visto que existe un programa en Tele5 que se llama “El juego de tu vida”. ¿Sabéis que es? Una copia de la máquina de la verdad pero en esta versión no es con personajes conocidos o del famoseo casposo de nuestro país, sino gente de lo más llana y normal que está dispuesta a contestar todo tipo de preguntas sobre su intimidad, a riesgo de hacer daño a sus seres queridos. El premio máximo son 100.000 €, que tampoco es tanto para todas las cuestiones que tienes que confirmar o desmentir. Las preguntas, que me dejan loca, tienen que ver siempre con la infidelidad, orientación sexual, la solidez del amor entre padres e hijos, si ha robado, si ha cometido prevaricación… es decir, todo aquello que cada uno guarda para sí porque sabemos que puede ser indecoroso confesarlo o simplemente porque queremos evitar herir a alguien. Por ejemplo, se dan preguntas del estilo: “¿Has pensado alguna vez en dejar a tu mujer?”. ¡Pues claro! Si pensar y elucubrar se puede hacer a lo largo de día… Cómo no habrá pensado el muchacho en imaginar una vida diferente. Y eso no significa que tenga intención alguna de hacerlo, pero ya te enfocan la cara de la sufrida esposa con expresión de desconsuelo. ¡¡¡Pero vamos a ver!!! Creo que las personas que acuden a estos programas deben de estar verdaderamente desesperados económicamente o bien, y ésta es una alternativa muy a tener en cuenta, en algunos casos quieren dejar a sus parejas, no saben cómo decirlo y les llevan a “El juego de tu vida”, ¡estoy segura!
Otra perla de nuestra televisión es “Mujeres y hombres y viceversa”, un programa al más puro estilo cada oveja con su pareja, solo que esta vez un hombre o una mujer elige entre un conjunto bastante amplio de personas del sexo opuesto. Que digo yo, ¿por qué no lo hacen también para homosexuales? Porque la visibilidad debería estar en todas partes, en este tipo de programas también, aunque no estemos de acuerdo con las bases que los rigen. Bueno, pues el grupo de pretendientas suelen tener unos jaris entre ellas de mucho cuidado, enfervorecidas por la conquista del ser deseado. ¡Chicas! Un poco de dignidad, caray, que sois todas monísimas y si no puede ser el menda del programa, no os preocupeis que más de uno os habrá echado ya el ojo. Los celos no significan en ningún caso que te quieran más o que quieras tú más por lo celosa que te pones, así que hacéroslo mirar, que no es un sentimiento nada bueno.
En fin… Sin embargo, también he descubierto un programa de noticias que está bien, empieza a las tres de la mañana en La Uno, con debate, entrevistas y todo. Fue aquí donde escuché las “fabulosas” declaraciones del farsante Bush, pobrecito, que le engañaron los servicios de inteligencia sobre las armas de destrucción masiva; joder, George, es que no hay de quien fiarse, ¿eh? Qué nos vas a contar que no sepamos… Y también, su desvergüenza le lleva a revelar públicamente que él no estaba preparado para liderar una guerra. Yo a este tío le mandaría al Tribunal de la Haya, directamente…
Total, que las noches las tengo bastante amenizadas y eso que no he hablado de Gran Hermano, que como acaba muy tarde la gala, me veo siempre el final.
No me viene nada mal este acercamiento a la realidad televisiva, con lo despistada que andaba yo, me estoy poniendo al día a una velocidad de vértigo. Ya os estoy viendo las caras, ¡no preocuparse! ¡Que también estoy leyendo! Las buenas costumbres no hay que perderlas nunca.