En este 8 de marzo, ni un paso atrás

¡Feliz 8 de marzo! 

Nos vemos en las calles a las 20h. para gritarles todo aquello que quieras recordar a la sociedad y al gobierno, que consideras injusto y sexista. No quiero ser víctima de violencia estructural ni sumisa y les recuerdo que nuestro cuerpo es muy nuestro, que la maternidad es un derecho y no una obligación, que antes del derecho a la reproducción se encuentra el derecho a tener una vida digna.

La convocatoria del movimiento feminista hoy en Madrid: Plaza Jacinto Benavente a las 20h. Visibilízate con el lema “Ni un paso atrás en nuestros derechos, ahora más que nunca, revolución feminista”.

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Qué vamos a quemar

Cada 8 de marzo cantamos “¡Vamos a quemar la Conferencia Episcopal!”. Pues bien, basta de amenazas, ¡hagámoslo! Nos quitaremos de en medio muchos disgustos. El siguiente, su nueva campaña en contra de la ley que regula la interrupción voluntaria del embarazo recién estrenada. Es poco lo nuevo que tengo que aportar pero no quería dejar pasar de largo mi derecho a la pataleta.

Haciendo un ejercicio de caridad se han gastado un pastón, 150.000 € según datos de El País, para llevar a cabo una campaña de chantaje emocional y no para ayudar a muchos países empobrecidos donde se mueren de hambre. ¡Hale! Para que este año tod@s os acordéis de marcar la X en la declaración de Hacienda y permitir que se lo fundan en la supresión de derechos para una parte importante de la población, que es la actividad que más les pone.

La campaña “¡Es mi Vida!… Está en tus manos” da voz “a los que van a nacer o que acaban de nacer, que no tienen voz, que están indefensos pero que tienen derecho a vivir”. Con estas palabras presenta su perversión el portavoz de la Conferencia Episcopal. Ya que las iglesias se están quedando vacías, han decidido hablar por las células de todo pichichi, incluso de los que aún no tienen criterio propio, porque la Conferencia Episcopal ya sabe lo que nos conviene a los demás. Si es que no tiene nombre. Y no, Monseñor Camino, la mentira es pecado, que está escrito en los mandamientos que se debería saber de carrerilla, la nueva ley no quita ningún derecho a las madres gestantes, de hecho, no les influye absolutamente en nada. Quien quiera ejercer su derecho a la maternidad, puede hacerlo, como siempre. Estoy harta de su demogagia, de su hipocresía y de sus patologías mentales, las que pretenden contagiar al resto de la sociedad.

No acaba ahí, con la nueva regulación del aborto, “el Estado da licencia para matar y deja de ser garante del bien común”, definitivamente están chiflados. Exclusiva: ¡Nuestro país es agente 007! El Estado democrático no se erige como árbitro de la vida humana, sino como garante de derechos para todos y todas. Entonces, a su juicio, ésta debe ser sustituida por otra ley que sería más justa, que olería a prohibición, seguro, como lo arreglan todo. Es decir, todas a parir como conejas, que luego ya les educan, cuidan y mantienen ellos en función de sus “valores”, esos que claman por las vejaciones y asesinatos en nombre de Dios; la represión con moralina, la pederastia no reconocida en sus filas, la condena de la homosexualidad, la desigualdad de clases (ellos siempre van del lado de los poderosos) y de género (por supuesto, todas a casa, y si puede ser, con burka, que somos malas mujeres desde que nos vestimos como putas y decidimos sobre nuestro cuerpo), ellos sí que saben lo que nos conviene.
Cuando no se tienen argumentos, siempre aparece dios, para eso lo inventaron, ¿no? Para castigar y otorgar letimidad a todo aquello que no la tiene por méritos propios, desde dictaduras políticas a delitos cometidos por la Iglesia. Y no lo digo por decir, ocho años de catecismo en mi infancia me avalan. Lo que olvidan por casualidad es comentarnos, aunque sea de pasada, que en los Evangelios apócrifos, esos que tacharon para no ser difundidos, Dios no tenía claro ni lo que quería del ser humano, que tal vez era un ente del género femenino y muchos más interesantes cuestionamientos de la “palabra de Dios”, que merece la pena leer.

No le conozco y dudo mucho de su existencia, pero si hubiera una fuerza mayor todopoderosa, estaría del lado de la Teoría de la Liberación y se haría colega de Leonardo Boff y de los párrocos de Entrevías y huiría despavorid@ del Papa y de Rouco Varela, Monseñor Camino simplemente le daría grima.

POR NUESTROS DERECHOS, LEY DE ABORTO SIN RECORTES

Concentración-fiesta en Madrid el 26 de septiembre, de 18 h. a 21 h. en la Plaza del Museo Reina Sofía, en Madrid

El manifiesto feminista ANTE LA NUEVA REGULACIÓN DEL ABORTO (“Mujeres ante el Congreso”), en el que se inspira esta concentración, cuenta con la adhesión de 81 asociaciones. http://mujeresantecongreso.blogspot.com

Las fuerzas anti-elección están preparando movilizaciones para octubre con el objetivo inmediato de impedir que la ley sea reformada y, a medio plazo, restringir aún más su interpretación e incluso sus contenidos. Eso hace aún más urgente que quienes defendemos el derecho a decidir de las mujeres sobre su maternidad nos movilicemos para garantizar la aprobación de una nueva ley acorde con ese derecho.
Por la reforma de la ley y por una buena reforma.

Ley de los Derechos Reproductivos de las Mujeres

Por fin llegó a mis manos un artículo de opinión de Mariló Montero, publicado en el mes de marzo en el Diario de Sevilla. Para qué voy a decir que lo leí por casualidad, NO, lo estaba deseando, porque tenía garantizada una excusa para volver a argumentar a favor de la nueva Ley de los Derechos Reproductivos de las Mujeres. Y es que… resulta tan fácil replicar sus líneas… Como la demagogia que utiliza al final del susodicho escrito (“¿Meterán en la cárcel a una madre que le discuta esa decisión a su hija adolescente?”) ante la desesperación de la propia periodista al comprobar por sí misma lo poco convincente que resultaba desde la primera palabra.
No es de lo peor que he leído sobre el tema, he tenido “el gusto” de escuchar cosas aún más bochornosas e intragables, del estilo de “mis amigos” de la Conferencia Episcopal, pero bueno… Como voy a terminar la temporada de mi campaña feminista bloguera a favor de la nueva Ley que regula la interrupción VOLUNTARIA del embarazo, que espero se consiga aprobar y poner en práctica más pronto que tarde, no voy a ser especialmente agria ni cruel.
La autora del artículo está muy preocupada “como madre” porque cree que sus hijas de 16 años no le dirán nada si necesitan abortar. Así es la cosa, Mariló, esto es lo que pasa cuando los padres no se han currado la confianza con sus hijas e hijos, que te pasan cosas y no te apoyas en los progenitores, porque más que apoyo, pueden darte una cruz más con la que cargar, dependiendo de sus reacciones frente a las distintas problemáticas.
Ésta es la realidad en muchas familias, por cierto, en muchas familias con tendencias conservadoras o/y de derechas, que son las que votan al PP, que, por ende, no es precisamente un partido que esté apoyando esta Ley. El hecho de ser padre o madre no otorga una presuposición de “sabio/a”, de hecho, tanto quejarse por el derecho a abortar, que parece que quedarse preñado/a ya da la idoneidad a todo el mundo que tiene hijos, ¡hay que joderse!
En cualquier caso, si estás tan preocupada, creo que deberías formarte con algún manual de psicología o con uno de esos libros de autoayuda de cómo mejorar las relaciones padres e hijos. La Ley no prohíbe la confianza entre ambos, pero sí da autonomía a la chica de 16 que desea abortar, que a lo mejor ha tenido una “relación sexual precipitada”, como tú dices, o a lo mejor no, y tiene una vida sexual sana con su pareja sexo-afectiva, quién sabe… porque en esto, cada una también elige lo que quiere o lo que va descubriendo que es mejor para sí misma.
Dices que una niña de 16 años no está capacitada para abortar ni para casarse… no lo sé, pero entonces… ¿sí está capacitada para ser madre? Tampoco lo sé, por eso prefiero que ella misma lo decida y si tiene gente a su lado en la que confiar para tomar esta decisión, mejor, sean sus madres, padres, amigas, pareja, abuelos, tíos, profesores… (Tranquilízate, porque aconsejar y orientar tampoco lo prohíbe la Ley).
Si es que al final, lo que más os asusta es la capacidad de decisión, pero sí, las hijas, aunque sean menores de edad, pueden decidir ya algunas cosas en las que los padres no entran, sería horrible controlar y querer invadir todos los ámbitos vitales de los hijos, ¿no? Pero parece que es lo deseable para esos padres que se quejan tanto y se llevan las manos a la cabeza si desconocen que su hija va a abortar sin decírselo a ellos.
“Me gustaría saber si esos expertos conocen lo que es ser padres y las complicaciones a las que nos enfrentamos para conquistar la confianza de nuestros hijos en la difícil adolescencia”. ¡Ay, Mariló! Me plantearía seriamente qué origen tienen estos miedo paternales, ¿dudas de la educación que has dado a tus hijas tal vez? Probablemente lo mejor contra este pánico atroz tuyo es darles herramientas para prevenir ese tipo de situaciones. Mariló, a qué no has hablado a tus hijas del uso del condón ni entra un porcentaje en la paga semanal para comprárselos…

Las grandes olvidadas son las chicas que están tuteladas en los centros del estado y que lo tienen muy difícil para conseguir un permiso para abortar por parte de la administración de la Comunidad Autónoma que les da largas interminables hasta que es incluso demasiado tarde para entrar dentro de las tres excepciones de nuestro Código Penal (imaginaros en Madrid, que los Provida manejan algunos de los recursos dirigidos a chicas jóvenes con estas características).
Resulta, por otra parte, que los grupos feministas no están pletóricos con esta Ley, ya lo sé, que no es una maravilla, pero es mucho mejor, pero mucho, mucho, de lo que tenemos ahora. Justamente porque reconoce la no necesidad de tutelaje para las chicas de 16 a 18 años, porque permite el aborto libre hasta las 14 semanas, cuando los estudios aseguran que el 90% de los casos de aborto se dan en el límite de las 12 semanas. Esta Ley también incluye educación sexo-afectiva en las escuelas, no admite la posibilidad de que las mujeres vayan a la cárcel, aunque sí se establecen multas en caso de aborto fuera de la Ley.
A mejorar:
-El límite de tiempo de doce semanas, que se considera escaso.
-Establece la obligatoriedad de un permiso de reflexión de tres días, que hace presuponer que la decisión de interrumpir tu embarazo se toma a la ligera y necesita ser tutelada por el estado.
-Se implantan penas mayores para los profesionales que infrinjan la Ley fuera de los supuestos y quienes no cumplan con todos los protocolos de actuación.
-Se presuponen los abortos en la red sanitaria pública pero no se ha regulado la objeción de conciencia sobre este tema, con lo cual, la realización de abortos en un hospital público, sigue sin estar garantizada.
Terminaba la escritora: “Señorita Aído (que no es precisamente de mi devoción), me gustaría saber si mi hija ha abortado sola. Porque soy su madre”.
Lo que te digo, que a algunas personas se les va la pinza y consideran suyo a un ser humano que han parido o para el cual han colaborado con su esperma, y creen que alguien les pertenece desde la acepción más posesiva y material del mundo, como la propiedad privada. Me gustaría que hubiera un sentido de la maternidad/ paternidad bien distinto, encargado de forjar personas autónomas, libres e igualitarias.

COMUNICADO DE OTRAS VOCES FEMINISTAS

1.- Las mujeres que formamos la corriente de opinión Otras Voces Feministas estamos indignadas ante la actitud de la jerarquía de la Iglesia Católica que estos días y en relación al aborto no deja de manifestar lo peor de sí misma: la mentira y el engaño de una campaña fraudulenta y millonaria, pagada con el dinero público que recibe; su desprecio hacia las mujeres que abortan (a las que desea la cárcel); la retahíla de argumentos sobre el inicio de la vida humana, retrotrayéndonos a los años ochenta; su menosprecio a organismos como la ONU o la OMS en lo que se refiere a los métodos anticonceptivos y especialmente al uso del preservativo masculino, en línea con las declaraciones genocidas de Benedicto XVI en África en relación al SIDA…
Y ¡cómo no podía ser menos! junto a la Conferencia episcopal el Partido Popular. Un partido que, en materia de aborto, repentinamente se nos volvió el más firme defensor de la legalidad vigente que, según ellos, no necesitaba ninguna modificación. ¿Creerán que somos amnésicas y que se nos ha olvidado que fue Alianza Popular (matriz del PP) quien presentó un recurso de inconstitucionalidad que retrasó dos años la puesta en práctica de la ley de aborto aprobada en las Cortes en 1983? Un partido que, durante dos legislaturas ocupó el gobierno central de este país (una de ellas con mayoría) y no cambió ni un ápice la ley. ¿Dónde estaba entonces la Conferencia Episcopal?.
En santa comunión con los anteriores, casi mil firmantes de una pomposamente llamada Declaración de Madrid y a pesar de contar con títulos universitarios todos ellos, dan la espalda en el Manifiesto a lo archidemostrado por la investigación científica internacional, a lo defendido por las sociedades científicas, etc…. ¡Es lo que tiene investigar dejándose llevar por los prejuicios religiosos…!

2.- Muchas de las que formamos Otras Voces Feministas militamos en los grupos feministas de la segunda mitad de los años 70 y participamos activamente en la Campaña por el Derecho al aborto del movimiento feminista de entonces. Lo que estamos viviendo estos días es como si el túnel del tiempo nos estuviera retrotrayendo a aquellos años. ¡Quién nos lo iba a decir! Pero si hay que volver a airear y defender aquellas ideas lo volveremos a hacer. ¡Ahí van!:
· Defendemos la vida y queremos que sea un valor en nuestra sociedad. Pero no la vida en abstracto, sino las vidas concretas con su diversidad de expresiones. Por eso apostamos por una vida digna para niños y niñas; queremos que lleguen al mundo siendo queridos, deseados; que puedan ser atendidos, cuidados, alimentados…y no como fruto de un error o un accidente. Y además nos importan en igual medida, las vidas de las mujeres, vidas que se ponen en riesgo con un aborto clandestino o que han de viajar a otros países para poder abortar. ¿Acaso la vida de estas mujeres no importa…?
· El aborto tiene una larga historia: unas veces ha sido tolerado, otras legalizado y otras penalizado. Las prohibiciones nunca han conseguido evitarlos, sino únicamente convertirlo en un procedimiento de alto riesgo para la salud, la vida y la libertad de las mujeres.
A pesar de lo dicho anteriormente, vivimos en una sociedad plural y plurales son las opiniones y valoraciones que se hacen sobre el aborto. Para algunas personas, la vida y las decisiones de una mujer han de tener idéntica consideración y equipararse en derechos a la vida en gestación, desde el mismo momento de la concepción, e incluso antes de ella (ya que algunos se oponen, incluso, al uso de métodos anticonceptivos y de prevención de Infecciones de Transmisión Sexual). Y además consideran que el conjunto de la sociedad debe compartir esos mismos presupuestos. No parece preocuparles las consecuencias para las criaturas nacidas no siendo deseadas y para la salud y la vida de las mujeres.
Para otras personas, entre las que nos encontramos Otras Voces Feministas, la decisión de las mujeres sobre si optan o no por ser madres es una cuestión individual sobre la que les corresponde decidir a ellas mismas en función de diversos factores: su situación, su ética, sus creencias o la ausencia de ellas, sus opciones… Nadie tiene derecho a imponernos sus creencias y opciones. La legítima y necesaria protección de la vida en gestación creemos que no debe prevalecer sobre los derechos de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, sobre su vida, sobre si quieren ser madres o no y en qué momento de su vida.

3.- En cuanto a la propuesta en la que trabaja el gobierno central consideramos lo siguiente:

Nos alegra que se decida por un sistema combinado de plazos e indicaciones.
Compartimos la opción de rebajar la edad de consentimiento a la establecida en la Ley 41/2002 de la autonomía del paciente, que fija como edad de consentimiento los 16 años, e incluso menos con autorización judicial, si ésta determinase la madurez y capacidad de la menor. Y ello por una cuestión de coherencia legal con la edad de consentimiento exigida para casarse (16 -y hasta 14, con autorización judicial-, o para el inicio de las relaciones sexuales (13 años)…
Se trata además de una decisión de carácter personal, en la que madres y padres pueden aconsejar, acompañar, apoyar… No parece que sustituir u obligar a una menor a ser madre en contra de su voluntad sea un buen camino, habida cuenta de que será esa menor la que deberá hacerse responsable en el futuro de la decisión que tomaron por ella o en su contra.
· No estamos de acuerdo con que las 14 semanas sea el plazo para el aborto a decisión de la propia mujer, sin que necesite el visto bueno de nadie más. Si bien es cierto que, según las estadísticas publicadas anualmente por el ministerio de Sanidad y Consumo, el 80 y tantos % de las mujeres que abortan lo hacen antes de las 12 semanas ¿por qué fijarse un límite tan corto como las 14 semanas y no el de la viabilidad fetal (22-24 semanas, según la OMS) que incluirían a casi todas las mujeres, quedando las indicaciones para muy pocos casos posteriores como cuando hay serio peligro para la vida o la salud de la mujer embarazada…?
· Cuando hay tantas malformaciones y lesiones fetales después de las 22 semanas ¿por qué mantener ese límite para los abortos por malformación fetal ¿Por qué en estos casos sólo se podrá abortar si consta un Informe con la inviabilidad fetal? El gobierno y particularmente las autoridades sanitarias saben que pocos facultativos se arriesgan a firmar esta incompatibilidad del feto con la vida. Y que son precisamente éstas las mujeres que en los últimos años se han visto obligadas a tener que irse a abortar legalmente en Francia, Gran Bretaña y hasta en los EEUU porque aquí nadie se hacía cargo de su dolor, de su desamparo, ni de su desprotección.
· Si el gobierno se inclina por fijar tres días de reflexión para toda mujer que solicite un aborto y antes de que se le sea realizado con el fin de explicarle las ayudas que tendría si llevase su embarazo a término, estaremos de nuevo ante la consideración de las mujeres como las eternas menores de edad que necesitan protección hasta para las cosas más elementales. ¡Como si una mujer que quiere tener una criatura, teniendo pocos medios, no sabe a dónde acudir para pedir ayuda! Una vez más la imagen de las mujeres incapaces de tomar decisiones por nosotras mismas y necesitadas, por lo tanto, de tutelas para hacerlo. ¿Hasta cuándo vamos a tener que soportar esta minoración de edad contra la que se levantó el movimiento feminista en sus primeros años y encima ahora de la mano de un gobierno socialista?
Si no fuera tan serio este asunto, podríamos pensar que se trata de una tomadura de pelo. ¿O es que el gobierno piensa que con tan publicitado cheque-bebé y cuatro migajas más las mujeres embarazadas que demandan una interrupción voluntaria del embarazo se van a echar para atrás? Además ¿no es un poco fuerte que esa información de las cuasi-inexistentes ayudas, en lugar de que esté en manos de la ciudadanía en general por los diversos medios públicos, se les plantee a las mujeres que ya han decidido abortar…?

· Creemos que es necesario y urgente la regulación de la objeción de conciencia pero siempre garantizando la prestación del servicio de interrupción voluntaria del embarazo en todos los Centros del Sistema Público de Salud. De no ser así, seguiremos como estamos: las mujeres a las Clínicas privadas acreditadas, la mayoría de ellas teniendo que pagarse la prestación.
Somos partidarias de que esta prestación sanitaria, al igual que otras, esté garantizada en la sanidad pública y con iguales condiciones de acceso y cobertura en todas las Comunidades Autónomas y que acabe ya la vergonzosa inequidad que se da ahora. No se nos escapa que para que esto sea posible hace falta mucha voluntad y la inversión de innumerables recursos y esfuerzos: desde la modificación de los planes de enseñanza que incluyan el aborto, hasta la adecuación de centros ambulatorios y hospitalarios para la atención de esta demanda, que es muy particular en relación a otras. Sin olvidar que las competencias en materia sanitaria hace años que están en manos de los gobiernos autonómicos…

· En cuanto al alcance la de reforma en el Código Penal, es innegable y positivo como saludábamos al principio, que optar por un sistema de plazos más indicaciones alivia mucho la situación. Pero mientras se mantenga el actual Artículo 145 del C.P. la alegría se acaba pronto. Y no vale con que portavoces gubernamentales se llenen la boca diciendo que ninguna mujer irá a prisión por abortar porque lo que no dicen es que sí podrá ser condenada (a multa o su sustitución con prisión si no la paga, a inhabilitación para ejercer sus derechos ciudadanos, etc.) Y ¿qué pasará con los profesionales que hayan practicado esos abortos? Ellos si pueden ser condenados, además de a inhabilitaciones profesionales y ciudadanas, a penas de prisión. ¿En qué han quedado las garantías jurídicas tan cacareadas por Dª Mª Teresa Fernández de la Vega cuando hace más de un año estalló socialmente el tema del aborto?

4.- El crecimiento de las cifras de abortos nos revela también el fracaso y los límites de la educación sexual que se está llevando a cabo en nuestro país. Escasa, prohibida de hecho en muchos IES y orientada casi en exclusiva a la información biológica y anticonceptiva. No está encaminada a reconocer la diversidad de expresiones de la sexualidad humana, ni a fomentar en la sexualidad los mismos valores que consideramos esenciales en otros ámbitos de las relaciones interpersonales y sociales, como la igualdad, la autonomía –entendida como tener capacidad, saber decidir y ser responsables con las decisiones que se adoptan-, el cuidado de nosotras y el de los o las demás.
A pesar de quienes no ven más que miserias en la sexualidad humana, ésta es una fuente de placer, de gozo y satisfacción. Necesitamos más educación sexual y muchos cambios en el enfoque con el que se realiza actualmente. Educación sexual no sólo en la enseñanza reglada sino también campañas dirigidas al conjunto de la sociedad y, en especial, a los sectores en situación de mayor vulnerabilidad. Campañas que no sólo informen, que refuercen valores, que permitan avanzar en el respeto a la diversidad de formas de vivir la sexualidad y también en el respeto a la diversidad de opciones y comportamientos ante un embarazo no planificado.

5.- El gobierno Socialista ¡ojalá nos equivocáramos! está perdiendo, una vez más la ocasión de dar solución al problema del aborto en nuestro país. La falta de valentía con la que está acometiendo esta responsabilidad gubernamental (que sabemos no es nada fácil) dejándose amedrentar por la Conferencia episcopal y el Vaticano por miedo a perder un determinado electorado (¿han pensado cuánto perderán por el otro lado?) nos hace desconfiar en milagros de última hora.
Las Conclusiones de la Sub-comisión del Congreso de los Diputados contenían elementos bastante más avanzados que las de la Comisión de Expertos. Parece que el gobierno se está apoyando más en estas últimas.
Lo cierto es que, como dice el refrán para este viaje no hacía falta estas alforjas. De hecho, si comparamos la legislación actual con la que se prepara, el saldo no es positivo:
1. Con la despenalización parcial actual, en caso de grave peligro para la vida o la salud de la embarazada, se puede abortar sin plazo . Con la que viene, no.
2. Actualmente, en los casos de grave malformación o lesión fetal de más de 22 semanas, la mujer puede abortar acogiéndose al supuesto de grave peligro para la vida o la salud de la embarazada.
La experiencia acumulada en 1983 (año de la aprobación en las Cortes de la despenalización parcial del aborto seguida del recurso de AP ante el Tribunal Constitucional) y en cada una de las ocasiones en las que algún gobierno socialista anunciaba su intención de ampliar la legalidad vigente nos revela lo mismo: da igual que se pretenda mover un solo ápice o el texto completo. La Conferencia episcopal, los mal llamados pro-vida (en sus más diversas variantes) y el Partido Popular saltan como si les hubieran tocado las esencias y, más o menos, organizan la misma marimorena. Con los mismos contenidos engañosos, fraudulentos, hipócritas… El gobierno de Zapatero debería haber sacado sus enseñanzas y, a nuestro parecer, apoyándose en las mujeres, en las organizaciones feministas, en la ciudadanía partidaria de la ampliación de la ley (mayoritaria, según las encuestas), en las sociedades científicas, intelectuales… progresistas, en las fuerzas sindicales, sociales y políticas de izquierda, en la existencia de un Estado aconfesional, apoyándose con firmeza y sin titubeos, haberle plantado cara a una jerarquía católica rancia que quiere perpetuarse y perpetuar sus privilegios, caiga quien caiga en el camino.

NOTAS DISCORDANTES DE LA ACTUALIDAD

Lo bueno que tiene aislarse del mundo de vez en cuando es que te enteras poco de las noticias y, a veces, eso es una suerte, pero… ¡llegó el día! Esta gran herramienta que es internet me ha traído la actualidad de diversos acontecimientos y claro, con la Iglesia hemos topado (otra vez). He leído que van a comenzar una campaña para “dar voz a los que van a nacer” y además, se ha presentado un manifiesto en contra de la reforma de la legislación del aborto firmado por 300 personas. Espero que el gobierno no ceda ante este tipo de presiones que pretenden decirnos a los demás cómo tenemos que vivir y qué tipo de familia queremos formar. Parece que tenemos que esforzarnos por recordar que éste es un Estado laico, empiezo a pensar si lo será de verdad. Y encima ellosquieren hablar por los que no han nacido, no es suficiente que pretendan mangonear y hablar por las mujeres, por las familias, por la sociedad en su conjunto… que ahora también quieren poner palabras en boca de los engendros de dos células. Si es que se aburren, por eso necesitan cotillear en la vida de los demás. Es que tienden a tratar la cuestión de una forma tan banal, culpabilizando a las mujeres, que parece que sólo estamos pensando en quedarnos embarazadas para poder abortar después y fastidiarles, como si esto fuera una fiesta.

Cambiando a un tema más divertido, porque hay que reconocer que el portavoz de la Conferencia Episcopal resulta anodino, también leí que el PP quiere que se persiga al sastre de Camps, el presidente de la Generalitat Valenciana (casi como McGiver, hombres con “recursos”), por desvelar “secretos”. Me hace gracia, al sastre por revelar secretos, ahora a Camps que no se le chiste aunque sea un gualtrapa y haya ejercido la prevaricación a sus anchas. La realidad construída en forma de contradicción.
Hablando de contradicciones, una película de actualidad: “Slumdog Millonaire”. Aún no he encontrado a nadie que me haya dicho que no le ha gustado. Y es que la fotografía está muy cuidada y los planos de las persecuciones me han llamado la atención especialmente; mezcla la fantasía de la televisión con la trágica realidad conformando una historia difícil de digerir, con las barriadas depauperadas de Bombay y la belleza y exuberancia del Taj Mahal. No cuento más, mucho mejor verla.

Una ley de plazos ya es posible

La Comisión de Igualdad ha aprobado la posibilidad de una reforma de ley que despenalizará el aborto. ¡Por fin! Ya era hora, demasiadas décadas esperando este momento y muchas las veces y miles las mujeres que se han movilizado y han puesto en peligro su integridad física para conseguir el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. 20 votos a favor entre PSOE, BNG, ERC, IU e ICV contra 16, como no podía ser de otra manera, del PP; el PNV (¡cobardes!) se abstuvo.
Sé que es pronto para cantar victoria pero, al menos, la intencionalidad del gobierno, muy acompañado por los partidos de la izquierda, es la de reducir la inseguridad jurídica en la que viven las mujeres que han abortado o desean hacerlo; esperamos que se garantice la interrupción voluntaria del embarazo en la sanidad pública y que sea posible llevarlo a cabo en cualquier comunidad autónoma del Estado.
Y ahora llegan los chistes: “el PP recomienda reinstaurar los Comités de Evaluación, organismos que fueron eliminados en 1986, cuya finalidad era decidir si la mujer podía o no abortar y vigilar el cumplimiento de la ley.” “El PP niega que el aborto sea un derecho de la mujer. Dice que el verdadero derecho de la mujer es el derecho a ser madre.” ¡Toma ya! Y es que con tanta desazón en los entresijos del Partido, con tanta trama de corrupción y tantos cheques que firmar para acallar voces, se les ha ido la olla, no han hecho los deberes y se han quedado en lecciones muuuuuuuuy atrasadas. No se han enterado que ya hace mucho que las mujeres pueden decidir sobre su cuerpo a pesar de lo difícil que se lo habían puesto sin las garantías que deberían darse en un Estado de derecho como el nuestro. No se han enterado de que la maternidad, cada vez más, puede ser elegida (no sólo un “derecho” o mejor dicho, una característica biológica innegable, a la que tengo acceso, si quiero, como hembra del ser humano). Ya lo dijo Simone de Beauvoir “No se nace mujer, se llega a serlo”. En definitiva, han perdido el camino de vuelta a las cuevas de los cromañones y, por desgracia, estos especímenes se han quedado entre nosotros.
Otra perla que nos han dejado las noticias escritas es que el Partido Popular “define el aborto como una forma de violencia de género” ¿? Ésta parte no la puedo ni criticar porque no soy capaz de entenderla. Si alguien encuentra explicación a esta ocurrencia, que me lo cuente. “Como alternativa, pide un Plan de Apoyo a la Maternidad que, entre otras cosas, facilite a la embarazada un empleo, salario social, vivienda y servicio de guardería.” Mejor que nos garanticen a todas las personas (embarazados, embarazadas, altos, flacas, gordos, estériles, sin deseos de tener hijos, bajos, rubias, morenas…) esos derechos, al menos el del empleo y la vivienda digna ya sabemos que deben ser universales y hasta nuestra santa Constitución española lo refleja así en sus artículos; otra cuestión es la práctica.
De momento, y aquí conviene estar atentos, no se ha establecido un plazo determinado para la interrupción voluntaria del embarazo. Ya veremos qué ocurre con la futura ley de plazos que estará combinada con supuestos e indicaciones. En cualquier caso, podemos respirar un poco más tranquilas, el aborto estará fuera del Código Penal.